Miles de licencias entregadas

Reinstalar Windows sin perder la licencia digital

MBMira Bakker· Especialista en MicrosoftÚltima actualización: 8 de agosto de 2026· 11 min de lectura
Respuesta rápida

Para reinstalar Windows sin perder la licencia no hay que guardar nada de antemano: una licencia digital está registrada en Microsoft y asociada al hardware, no en tu disco. Tanto si usas Restablecer este PC como si haces una instalación limpia desde USB, Windows vuelve a activarse solo al conectarse a internet.

Portátil entreabierto en la oscuridad, con una imagen abstracta de colores en la pantalla y el teclado iluminado en tonos de arcoíris

Antes de reinstalar no hay nada que guardar, porque la licencia digital no está en tu disco.

Vas a formatear y te frena la misma duda que frena a todo el mundo: si borras el disco, ¿se va con él la licencia? No se va. Al terminar esta página sabrás qué camino de reinstalación te toca, qué pierdes exactamente en cada uno y en qué momento vuelve la activación.

Windows se activa de dos formas y solo una se toca con las manos. Con una clave de producto de veinticinco caracteres, o con una licencia digital. En el segundo caso no hay ningún código que apuntar: Microsoft tiene registrado en sus servidores que ese equipo tiene derecho a esa edición de Windows. En tu disco duro no hay nada de eso.

De ahí que no exista ningún programa capaz de hacer una copia de seguridad de tu licencia. No hay archivo que copiar. Los que lo prometen leen una clave genérica del fabricante, la misma en miles de portátiles iguales, y esa clave no activa nada.

Lo que sí se pierde en una reinstalación son las claves de los demás programas. El antivirus, el gestor de facturación, aquel plugin que compraste en 2019 y cuya licencia llegó por correo electrónico. Dedica quince minutos a esa lista antes de tocar nada; a la licencia de Windows no le hace falta ni uno.

Mira lo que pone en Configuración > Sistema > Activación antes de empezar.

Es el paso que casi nadie da y el único que no se puede repetir después. En Windows 11: Inicio > Configuración > Sistema > Activación. En Windows 10: Inicio > Configuración > Actualización y seguridad > Activación.

Lee la frase tal cual aparece, porque las versiones no dicen lo mismo:

  • Windows está activado con una licencia digital vinculada a su cuenta de Microsoft: el escenario cómodo. Puedes formatear sin pensarlo más.
  • Windows está activado con una licencia digital: está activado, pero sin cuenta vinculada. Eso se arregla antes de reinstalar, con el enlace Agregar una cuenta de esa misma pantalla. El procedimiento completo está en la guía para vincular la licencia digital de Windows a tu cuenta de Microsoft.
  • Windows no está activado: entonces no hay nada que conservar y el artículo cambia de tema. Baja a la última sección.

Apunta también la edición, Home o Pro. Aparece en esa misma pantalla y es el dato que siempre falta justo cuando el instalador te pide elegir. Una foto con el móvil basta.

Y no salgas a buscar la clave de producto. Con licencia digital no te la van a pedir. Si tu caso es otro, por ejemplo un Windows comprado en caja hace años, en recuperar la clave de producto de Windows explicamos dónde está.

Imagen tomada por encima del hombro de una persona con camisa blanca que trabaja en un portátil, con una página de plantillas web abierta en el navegador
Dos minutos en la pantalla de Activación valen más que cualquier programa que prometa guardar tu licencia.

Restablecer y reinstalar no son lo mismo, y eso cambia lo que pierdes.

En español se buscan como si fueran dos problemas distintos, y en parte lo son. Restablecer usa lo que ya hay dentro del equipo. Reinstalar parte de cero con un USB. La licencia sobrevive a las dos, pero tus cosas no corren la misma suerte.

CaminoTus archivosTus programasTu configuraciónTu activación
Restablecer este PC con Mantener mis archivosSe conservanSe eliminanVuelve a los valores predeterminadosIntacta, no te piden nada
Restablecer este PC con Quitar todoSe borranSe eliminanVuelve a los valores predeterminadosIntacta, no te piden nada
Instalación limpia desde un USBSe borran, copia antesSe eliminanVuelve a los valores predeterminadosSe reactiva sola al conectarte

La columna que sorprende no es la última, es la tercera. Mantener mis archivos mantiene tus archivos y nada más: Microsoft dice que las aplicaciones y la configuración se restablecen a los valores predeterminados. Un cliente restableció así el ordenador de su gestoría convencido de que el programa de contabilidad seguiría ahí. Los datos estaban, el programa no, y la licencia de ese programa se había enviado a un correo que ya no existía. Tres días de teléfono.

Hay un cuarto camino que sí conserva los programas, y tiene su propia sección más abajo.

Restablecer este PC reinstala Windows sin USB y sin clave de producto.

Es la vía más corta y la que menos gente conoce. No necesitas descargar nada, ni preparar un pendrive, ni pelearte con el orden de arranque.

  1. Abre Configuración > Sistema > Recuperación, llamada Recuperación del sistema en las versiones recientes de Windows 11.
  2. Busca Restablecer este PC y pulsa el botón Restablecer PC.
  3. Elige entre Mantener mis archivos y Quitar todo, recordando que los programas desaparecen en los dos casos.
  4. Decide entre Descarga en la nube y Reinstalación local, y a partir de ahí deja trabajar al equipo sin desenchufarlo.

Ten a mano la clave de recuperación de BitLocker si el disco está cifrado, algo habitual en los portátiles que vienen con Windows 11 de fábrica. Está en tu cuenta de Microsoft y es mucho mejor buscarla ahora que a mitad del proceso.

Un detalle que casi nadie cuenta: en algunos equipos de marca el restablecimiento vuelve a aplicar las personalizaciones del fabricante. Es decir, que el antivirus de prueba y los seis programas que llevabas años ignorando pueden reaparecer intactos. Si tu objetivo era limpiar el ordenador de verdad, esa es una razón de peso para irte al USB.

Descarga en la nube y Reinstalación local no dan el mismo resultado.

Esta pantalla se presenta como una preferencia y es la decisión más importante de todo el proceso.

Descarga en la nube trae una copia nueva de Windows desde los servidores de Microsoft, con las actualizaciones al día. Gasta varios gigabytes, así que no la elijas compartiendo datos del móvil. Reinstalación local reconstruye Windows con los archivos que ya están en tu equipo: es más rápida con una conexión lenta y puede no incluir las actualizaciones recientes.

Mi criterio es sencillo y va en una sola dirección. Si estás restableciendo porque algo falla, elige la nube. Reconstruir un Windows roto a partir de sus propios archivos es pedirle a un texto que se corrija solo, y explica buena parte de los casos en los que alguien restablece dos veces seguidas y sigue igual. La reinstalación local tiene sentido con una conexión mala, y poco más.

En la instalación limpia, elige No tengo una clave de producto.

Aquí es donde la mayoría se bloquea, y es el momento más fácil de todos.

  1. Crea el medio con la Herramienta de creación de medios de Microsoft y un USB de al menos 8 GB, cuyo contenido se borrará.
  2. Arranca desde el USB, con la tecla de menú de arranque que muestra tu equipo al encenderse, distinta en cada fabricante, o desde Configuración > Sistema > Recuperación > Inicio avanzado.
  3. Selecciona No tengo una clave de producto cuando el instalador la reclame. Esa pantalla no es un peaje: es una pregunta que puedes responder con un no.
  4. Elige la misma edición que tenías, Home o Pro. Equivocarse aquí es el fallo más común y el más molesto de deshacer.

En muchos portátiles de marca ni siquiera te preguntará: la clave viene escrita en el firmware del equipo y el instalador la lee solo. Microsoft indica en su página sobre reinstalar Windows con el medio de instalación que Windows debe activarse después de reinstalarlo y que normalmente la activación se realiza de forma automática al conectarse a internet. Consultado el 8 de agosto de 2026.

Si quieres conservar los programas, lanza la instalación desde Windows.

Mucha gente busca reinstalar sin perder nada y se marcha con la idea de que hay que reponerlo todo a mano. No es cierto, con una condición: Windows tiene que seguir arrancando.

En lugar de arrancar desde el USB, ábrelo dentro de tu sesión y ejecuta el instalador desde ahí. Microsoft ofrece entonces tres opciones: Mantener aplicaciones y archivos personales, Mantener solo los archivos personales o No mantener nada. La primera cambia el sistema por debajo y deja el resto donde estaba.

La letra pequeña es estricta. Tiene que ser la misma edición y el mismo idioma que ya tienes instalados, o esa primera opción desaparece de la lista sin darte ninguna explicación. Y sirve para reparar un Windows cansado, no para limpiar uno infectado: lo que estaba instalado sigue instalado.

Aun así, es lo que la mayoría tiene en la cabeza cuando escribe que no quiere perder sus programas. Pruébala primero: si no sale, no has roto nada y los demás caminos siguen abiertos.

Después de reinstalar, Windows se activa solo en cuanto se conecta a internet.

Conecta el equipo a la red y ponte a otra cosa. La espera suele medirse en minutos y la comprobación se hace siempre en el mismo sitio: Configuración > Sistema > Activación.

Si tienes prisa, un símbolo del sistema abierto como administrador te lo dice en una línea:

slmgr /xpr

Se abre una ventanita y responde si el equipo está activado de forma permanente. Es más rápido que recargar la pantalla de Configuración cada tres minutos, que es exactamente lo que ibas a hacer.

Queda un caso en el que no volverá nada, porque nunca hubo nada: un ordenador de segunda mano cuyo Windows jamás llegó a activarse. Ahí hace falta una licencia propia, por ejemplo una licencia de Windows 11 Pro, y el asunto queda cerrado también para la próxima reinstalación.

Mesa de madera entre palmeras de interior, con una pantalla de espaldas, una alfombrilla naranja y una silla del mismo color
La activación vuelve por su cuenta. Lo único que hay que hacer es dejar el equipo conectado.

Solo dos situaciones rompen de verdad la activación.

Conviene separar dos cosas que se mezclan en casi todos los artículos. Reactivar es volver a identificar un equipo que Microsoft ya conoce. Perder la licencia es no tener derecho a ella. Que la pantalla diga Windows no está activado durante un rato después de instalar no significa que hayas perdido nada: significa que el equipo todavía no se ha presentado.

Estas dos sí son problemas reales:

  • Has cambiado la placa base. Microsoft lo dice sin rodeos: la licencia digital se asocia con el hardware del dispositivo, y al sustituir la placa base Windows ya no encuentra ninguna licencia que concuerde con tu equipo. Ese caso se resuelve aparte, en recuperar la licencia de Windows tras un cambio de hardware.
  • El equipo es de segunda mano. Si la licencia digital estaba vinculada a la cuenta de Microsoft del dueño anterior, se marchó con él y no hay forma de reclamarla.

Cambiar el disco duro o el SSD, en cambio, no rompe nada. El disco nuevo llega vacío, así que Windows hay que instalarlo otra vez, pero el derecho sigue pegado al equipo y la activación vuelve como si no hubiera pasado nada.

¿Sigue sin activarse? Estas son las causas reales.

El aviso es corto y no explica gran cosa. Estas cinco cubren casi todo lo que nos llega:

  • Has instalado la edición equivocada. Una licencia Pro no activa una edición Home, ni al revés. Es lo primero que hay que mirar.
  • El equipo aún no ha salido a internet. Tener el wifi configurado no siempre basta la primera noche: reinicia una vez y la comprobación se repite.
  • Nunca vinculaste la cuenta de Microsoft. Sin ese vínculo, la herramienta de rescate no sirve, y eso ya no se arregla sobre la instalación nueva.
  • Cambiaste hardware importante a la vez. Si además de reinstalar tocaste la placa base, el problema no es la reinstalación.
  • La copia de Windows venía de una descarga rara. Descarga siempre desde Microsoft; un instalador modificado da fallos de activación imposibles de diagnosticar.

Cuando Windows no está activado aparece la opción Solucionar problemas dentro de la página de Activación. Microsoft avisa de que esa opción solo está disponible si la copia de Windows no está activada y de que desaparece una vez conseguida la activación, así que no verla suele ser buena señal. Dentro está He cambiado recientemente el hardware de este dispositivo, y en la lista de equipos, la casilla Este es el dispositivo que estoy usando actualmente y el botón Activar. Si tienes clave y prefieres escribirla tú, en esa misma pantalla está Cambiar la clave de producto.

Si aun así no se desbloquea, escríbenos indicando la frase exacta que aparece en Activación y la edición instalada. Con esos dos datos se resuelve casi siempre a la primera.

Una última cosa que rara vez se dice. Ninguno de estos caminos arregla un disco que se está muriendo. Si vas a reinstalar porque el ordenador se congela o tarda una eternidad en encender, mira antes el estado de salud del disco: reinstalar sobre un SSD agotado devuelve el mismo problema tres semanas después, y entonces ya habrás formateado.

Preguntas frecuentes

No. Con una licencia digital, el derecho está registrado en los servidores de Microsoft y asociado al hardware del equipo, no en el disco que vas a borrar. Después de reinstalar la misma edición, Windows se activa por su cuenta en cuanto se conecta a internet.

Sí, en las dos variantes. La opción Mantener mis archivos conserva tus documentos, pero Microsoft indica que las aplicaciones y la configuración vuelven a los valores predeterminados. Para conservar también los programas hay que ejecutar el instalador desde Windows y elegir mantener aplicaciones y archivos personales.

No la necesitas. Cuando el instalador la pida, elige la opción que indica que no tienes una clave de producto y continúa. Después selecciona la misma edición que tenías, Home o Pro. En muchos portátiles de marca la clave está en el firmware y ni siquiera te preguntan.

La descarga en la nube trae una copia nueva y actualizada desde Microsoft, a cambio de varios gigabytes de datos. La reinstalación local reutiliza los archivos del propio equipo: va más rápida con conexión lenta, pero parte de una imagen que también puede estar dañada.

Solo por una vía, y exige que Windows todavía arranque. Se abre el medio de instalación dentro de la sesión y se elige mantener aplicaciones y archivos personales. Requiere la misma edición e idioma que tienes instalados; si no coinciden, esa opción no aparece.

Comprueba primero que instalaste la misma edición, deja el equipo conectado a internet y reinicia una vez. Si el aviso sigue, aparecerá la opción Solucionar problemas dentro de la página de Activación, que Microsoft muestra únicamente mientras la copia de Windows no está activada.

Artículos relacionados

MB
Mira Bakker
Especialista en Microsoft

Mira ayuda a empresas con implementaciones de Windows y Office y resuelve a diario dudas sobre activación, licencias y códigos de error.

Ver perfil
¿Buscas una licencia para este software?
Descubre la colección de Liceon. Entrega inmediata, licencias originales.
Ver colección