Affinity y el fin de la licencia perpetua
El mito de la suscripción de Affinity aclarado: Affinity dejó de vender licencias perpetuas a finales de 2025 y lanzó una aplicación gratuita que requiere una cuenta de Canva. El software en sí es gratis; solo las funciones de IA necesitan una suscripción de pago de Canva. Las versiones que ya habías comprado siguen funcionando con normalidad.
Affinity dejó de vender licencias perpetuas a finales de 2025 y lanzó una única aplicación gratuita.
Durante años, Affinity fue el ejemplo más conocido de software asequible con licencia perpetua: comprabas Affinity Photo, Designer o Publisher una sola vez y utilizabas la aplicación sin suscripción. El 30 de octubre de 2025, su propietario, Canva, anunció un nuevo rumbo. Los tres programas independientes se fusionaron en una sola aplicación, llamada simplemente Affinity, que es gratuita.
Por esas mismas fechas se dejaron de vender las versiones de pago anteriores. Por eso, la pregunta suscripción de Affinity que se hacen muchos usuarios tiene una respuesta llena de matices: el software en sí ya no cuesta nada, pero el modelo clásico de compra única ha desaparecido y la nueva aplicación está vinculada a una cuenta de Canva.
Para los usuarios actuales supone un cambio enorme. Quien estaba acostumbrado a un programa que se compraba y se poseía, ahora recibe una aplicación gratuita ligada a una cuenta online. A continuación te explicamos qué cambió exactamente, qué pasa con tu licencia actual y qué alternativas puedes valorar.
Este cambio no es un caso aislado. Forma parte de un movimiento más amplio en el que los fabricantes de software van abandonando poco a poco la compra única, cada uno a su manera. En unos paquetes se ha convertido en una suscripción de pago; en Affinity, en cambio, ha desembocado en una aplicación gratuita con un modelo de cuenta. Lo que este giro significa en la práctica para la propiedad de tu software es justo lo que este artículo analiza a través del caso de Affinity.
El camino hacia el modelo gratuito pasó por la adquisición de Canva en 2024.
El cambio no surgió de la nada. Estos son los pasos principales:
- Serif y las primeras versiones: la empresa británica Serif desarrolló Affinity Photo, Designer y Publisher como alternativa económica a los costosos paquetes creativos, con una compra única por programa.
- Affinity V2 (2022): llegó la segunda generación, de nuevo como licencia perpetua, con una licencia universal que combinaba las tres aplicaciones en varias plataformas.
- Adquisición por Canva (2024): Canva compró Serif. En aquel momento, Canva afirmó que seguiría ofreciendo licencias perpetuas asequibles.
- El giro (octubre de 2025): Canva dejó de vender las versiones anteriores y presentó el 30 de octubre de 2025 la nueva aplicación gratuita de Affinity.
La promesa de 2024 de seguir vendiendo licencias perpetuas no se cumplió como muchos usuarios esperaban. En lugar de una compra única de pago, llegó una aplicación gratuita que exige una cuenta. Esa diferencia está en el centro del debate que estalló después en la comunidad.
El momento se entiende desde la posición de Canva. Canva creció con una herramienta de diseño online y un modelo de entrada gratuito, con capas de pago por encima. Integrar Affinity en ese ecosistema significaba desligarlo de la venta independiente y engancharlo al sistema de cuentas y suscripciones que Canva ya usaba. La aplicación gratuita encaja en esa estrategia: pone la funcionalidad profesional de escritorio al alcance de todos y, al mismo tiempo, la conecta con la oferta más amplia del fabricante.
El nuevo Affinity es gratuito y funciona sin conexión, pero requiere una cuenta de Canva.
La nueva aplicación combina funciones de edición fotográfica, diseño vectorial y maquetación en un solo programa. Sus características principales son:
- Gratis: la aplicación no cuesta nada y seguirá recibiendo actualizaciones gratuitas.
- Programa de escritorio: es una aplicación local que instalas en tu ordenador, no una herramienta web.
- Funciona sin conexión: no necesitas una conexión permanente a Internet para trabajar con ella.
- Requiere cuenta de Canva: para usar la aplicación tienes que iniciar sesión con una cuenta de Canva.
Precisamente este último punto genera rechazo en una parte de los usuarios. Una aplicación gratuita es atractiva, pero la obligación de registrarse en Canva para trabajar localmente supone una barrera. Para los usuarios que eligieron Affinity precisamente porque no necesitaba cuenta ni servicio en la nube, esto es una objeción de principio.
El registro obligatorio está relacionado con la forma en que el software moderno gestiona las licencias. Mientras que una licencia perpetua era independiente de cualquier servicio, la nueva aplicación vincula el uso a una cuenta. Ese mecanismo se parece al de otros programas vinculados a una cuenta y determina también lo que puede ocurrir si se pierde el acceso. Puedes leer más al respecto en qué pasa cuando caduca tu licencia de software.
Que la aplicación funcione sin conexión es un alivio para muchos usuarios. No necesitas una conexión constante para dibujar o editar, algo importante si trabajas fuera de casa o en un entorno aislado. Por tanto, la obligación de la cuenta y la posibilidad de trabajar sin conexión coexisten: el inicio de sesión es puntual, pero el día a día transcurre en tu propia máquina. Esa diferencia a veces se pierde en el debate, aunque en la práctica importa mucho.
Las funciones de IA de Affinity sí requieren una suscripción de pago a Canva.
Aquí es donde la palabra suscripción vuelve a aparecer. La aplicación Affinity en sí es gratuita, pero algunas funciones de IA no lo son. Por ejemplo, las ediciones generativas como el relleno automático o la expansión de una imagen. Estas funciones solo funcionan con una suscripción de pago a Canva.
La distinción es importante:
- Todas las herramientas de dibujo, edición fotográfica y maquetación de Affinity son gratuitas y funcionan sin necesidad de una suscripción de pago.
- Los extras basados en IA están detrás de una suscripción de pago a Canva.
Así pues, Affinity no es un programa de suscripción clásico como los paquetes creativos que se alquilan por meses. Más bien es una base gratuita con una capa de pago para quienes quieran las funciones de IA. Para la mayoría de las tareas de dibujo y edición no necesitas esa suscripción.
Esta configuración explica por qué la gente busca "suscripción de Affinity" cuando la aplicación es gratis. La confusión surge porque Affinity ahora forma parte de un ecosistema en el que sí existen suscripciones. Conviene, por tanto, distinguir entre el núcleo gratuito de Affinity y los servicios de pago de Canva que lo rodean. Quien solo dibuja, edita o maqueta no paga nada; quien quiere usar intensivamente las herramientas generativas acaba recurriendo a la suscripción de pago de Canva.
El anuncio provocó reacciones divididas: entusiasmo por la aplicación gratuita, decepción por la obligación de tener una cuenta.
Un paquete de diseño completo y gratuito es una buena noticia para muchos, sobre todo para estudiantes, autónomos y aficionados que encontraban caras las versiones de pago. Para ellos, la nueva aplicación reduce la barrera de entrada a cero.
Sin embargo, también hubo críticas, especialmente de los usuarios fieles que valoraban Affinity como alternativa sin cuenta. Sus objeciones giraban en torno a tres puntos:
- La obligación de la cuenta: un programa que se ejecuta localmente pero que exige una cuenta supone, para este grupo, un paso atrás respecto a las versiones compradas.
- La promesa incumplida: en el momento de la compra se había asegurado que las licencias perpetuas asequibles seguirían existiendo. Esa expectativa no se cumplió.
- Incertidumbre sobre el futuro: el software gratuito plantea la duda de cómo se financia el modelo a largo plazo y si más adelante se añadirán componentes de pago.
Esta acogida dispar es comprensible. El cambio afecta justo a lo que diferenciaba a Affinity de los grandes competidores: la propiedad del software sin cuenta ni pagos recurrentes. Quien valoraba eso lo pierde con la nueva aplicación, aunque sea gratuita.
Para quien hace las cuentas solo en términos de precio, el resultado es positivo: un paquete de diseño completo por cero euros. Para quien también tiene en cuenta la independencia y la propiedad, el resultado es contradictorio. Eso explica por qué el mismo anuncio se recibió a la vez como una buena y una mala noticia, dependiendo de lo que cada cual espera del software. Ambas posturas son defendibles, y cuál pesa más varía según el usuario y el tipo de trabajo.
Quien ya tiene una licencia perpetua de Affinity la conserva y puede seguir usando las aplicaciones antiguas.
Una pregunta frecuente tras el anuncio: ¿pierdo la versión que compré? La respuesta es no. Una licencia perpetua de Affinity V1 o V2 comprada con anterioridad sigue siendo válida. Puedes seguir usando esas aplicaciones como hasta ahora, porque una licencia perpetua está pensada precisamente para no caducar.
Esto significa que en la práctica tienes dos caminos:
- Las aplicaciones antiguas compradas: Affinity Photo, Designer y Publisher V2 siguen funcionando con tu licencia actual. Lo único es que ya no se venderán más y, con el tiempo, probablemente reciban menos funciones nuevas o ninguna.
- La nueva aplicación gratuita: la aplicación unificada de Affinity, que se instala aparte y está vinculada a una cuenta de Canva.
Guarda bien los archivos de instalación y los datos de licencia de las versiones antiguas. Como ocurre con todo software de licencia perpetua: mientras tengas la instalación y la clave, puedes reinstalarlo aunque se haya dejado de vender. Este principio va más allá de Affinity y está relacionado con el tipo de licencia que posees, tal como se explica en Licencias OEM, retail y por volumen.
Las versiones antigua y nueva de Affinity se diferencian en precio, propiedad y obligación de cuenta.
Esta tabla compara ambas situaciones para que veas qué cambia concretamente.
| Característica | Affinity antiguo (V1/V2) | Nuevo Affinity (2025) |
|---|---|---|
| Precio | Compra única | Gratis |
| Estructura | Tres aplicaciones separadas | Una aplicación combinada |
| Propiedad | Posees la versión comprada | Derecho de uso gratuito mediante cuenta |
| Requiere cuenta | No | Sí, cuenta de Canva |
| Funciona sin conexión | Sí | Sí |
| Funciones de IA | No disponibles | Solo con suscripción de pago a Canva |
| Actualizaciones | Dentro de la versión comprada | Gratuitas y continuas |
La mayor ventaja está en el precio y en las funciones agrupadas. El mayor sacrificio, en la obligación de tener una cuenta y en la desaparición de la compra única. Que esto sea una mejora o no depende de cuánto valores un programa totalmente independiente de una cuenta online.
Para la mayoría de los usuarios la aplicación gratuita es suficiente, pero quien quiera trabajar sin cuenta busca alternativas.
Lo que este cambio significa para ti depende de tu situación:
- Usas Affinity para dibujar, editar fotos o maquetar: la aplicación gratuita cubre esas tareas. No tienes que pagar nada, siempre que crees una cuenta de Canva.
- Ya tienes una licencia V2: puedes seguir trabajando con tus aplicaciones actuales y decidir por ti mismo si das el salto a la nueva.
- No quieres ni cuenta ni servicio en la nube: entonces la nueva aplicación te chirría y vale la pena plantearse una alternativa.
Esta tabla ofrece algunas orientaciones para quien busca otro camino.
| Necesidad | Posible camino |
|---|---|
| Seguir trabajando gratis | La nueva aplicación Affinity con cuenta de Canva |
| Sin cuenta y en propiedad | Seguir con tu licencia V2 actual |
| Funciones de IA avanzadas | Suscripción de pago a Canva además de Affinity |
| Otro ecosistema | Un paquete creativo por suscripción o una alternativa de código abierto |
Las condiciones y los requisitos del sistema actualizados están en la propia fuente. Canva explica el nuevo rumbo en el anuncio del nuevo Affinity, y el programa se descarga desde affinity.studio. Comprueba allí lo que esté vigente en el momento de la descarga, porque los detalles sobre la cuenta y las funciones de IA pueden cambiar tras el lanzamiento. La comparación más amplia entre comprar una vez o alquilar, al margen de Affinity, se describe en la comparativa de paquetes profesionales, como AutoCAD LT vs AutoCAD.
Preguntas frecuentes
No, Affinity no se ha convertido en una suscripción de pago. A finales de 2025 apareció una aplicación gratuita que combina los tres programas antiguos. El software en sí no cuesta nada, pero requiere una cuenta de Canva. Solo las funciones de IA de la aplicación están detrás de una suscripción de pago a Canva.
Una licencia perpetua de Affinity V1 o V2 comprada con anterioridad sigue siendo válida. Puedes seguir usando Affinity Photo, Designer y Publisher como hasta ahora. Guarda los archivos de instalación y los datos de la licencia para poder reinstalar las aplicaciones más adelante si fuera necesario.
El nuevo Affinity es gratuito, pero vincula su uso a una cuenta de Canva para la gestión de la licencia y la integración con los servicios de Canva. El programa funciona sin conexión y no requiere una conexión permanente a Internet, pero debes iniciar sesión una vez con una cuenta para poder usarlo.
La aplicación Affinity en sí es gratuita, incluidas las actualizaciones continuas. Solo pagas si quieres utilizar las funciones de IA, como el relleno generativo o la expansión; estas requieren una suscripción de pago a Canva. Para las tareas habituales de dibujo, edición fotográfica y maquetación no necesitas esa suscripción.
No, la venta de las versiones de pago independientes de Affinity se interrumpió en torno a octubre de 2025. Los nuevos usuarios solo pueden descargar la aplicación gratuita. Quien ya tenga una licencia perpetua de V1 o V2 la conserva y puede seguir usando las aplicaciones compradas con normalidad, sin necesidad de una nueva compra.
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Ruben se especializa en modelos de licencias, desde las perpetuas hasta SaaS, y explica cómo obtener el software adecuado de forma legal y ventajosa.
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